Noticias
Nacionales
Internacionales

Ver más noticias >>

 

 

Búsqueda
de Definiciones

  Búsqueda alfabética
 
Búsqueda por Palabra

Búsqueda por Tema

Glosario >



Noticias


El ambiente que el hombre destruye
República Dominicana, 5/30/2015

En distintos lugares de las lomas y montañas de la frontera domínico-haitiana es usual ver columnas de humo que revelan la realización de conucos y el comercio transfronterizo de carbón no controlado.

La remoción de tierra forestal en la frontera se produce como consecuencia de acuerdos entre propietarios dominicanos y trabajadores haitianos, para la fabricación de carbón o el cultivo de tierra por arrendamiento. El terreno cuando ya está desgastado, es abandonado temporalmente, hasta que vuelva a tener utilidad.

El informe publicado en 2013 "Haití-República Dominicana, desafíos ambientales en la zona Fronteriza", realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), indica que la agricultura de tala y quema resultó en un record de 72 incendios forestales en 2011 y 32 durante los primeros cuatro meses de 2012, si se toma en cuenta solamente la provincia Elías Piña.

Las zonas más afectadas por los incendios son la Cadena Montañosa Central, en la Sierra de Bahoruco, y las áreas protegidas adyacentes, durante la estación seca.

Juan Manuel Cordero, presidente de la Sociedad Ecológica de Dajabón, atribuyó la quema a gente que busca hacer negocios con la cuaba extraída de los bosques, y para fines de quemar carbón o vender madera.

Aproximadamente, el 75 % de la población de Haití utiliza carbón para cocinar, principalmente en la capital, Puerto Príncipe. Una parte de este material es producido ilegalmente del lado dominicano de la frontera, y el informe del PNUMA estima que la cantidad generada en el país para el consumo vecino es de unas 50 mil toneladas por año, constituyendo un comercio valuado en US$300 por tonelada. Según explicó un personal del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), la madera la cortan del lado dominicano, en Pedernales, y la cruzan paulatinamente en la noche a territorio haitiano, donde los militares no tienen jurisdicción.

El uso de leña contribuye a la deforestación. Un estudio finalizado en el 2013 por el Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), arrojó que el 98 % de 2,420 familias haitianas está asentada de manera ilegal en el borde limítrofe de 15 kilómetros que corresponden a República Dominicana, en las cinco provincias que hacen frontera con Haití. El 89 % de los hogares cocina con leña o carbón.

Esto ha traído como consecuencia que los recursos hídricos se hayan visto disminuidos. El PNUMA destaca que Elías Piña está experimentando una disminución de precipitaciones y una carencia de agua fluvial, que contribuyen en parte a la emigración de dominicanos.

La escasez de agua se atribuye a la degradación de la tierra, que conlleva a una menor retención del líquido, y la disminución de las precipitaciones.

El PNUMA alerta de que los contaminantes que fluyen desde la zona fronteriza hacia el océano dañan la capacidad reproductiva de crustáceos y peces, reduciendo la provisión de mariscos de la isla.

El PNUMA a su vez resalta que para 2013, el área boscosa de República Dominicana se estimaba en aproximadamente 40 % de la superficie territorial, en comparación con el 12 % de los años 80. Aunque la cobertura ha ido creciendo desde ese entonces como resultado de planes de reforestación, en la región fronteriza ha sido más lento.

Uno de los proyectos para reparar los daños es Frontera Verde, iniciado en 2010 con 40 brigadas binacionales de reforestación a lo largo de toda la línea fronteriza. Cabezas de familias de ambos lados de la isla trabajaron para rescatar sus territorios durante jornadas de trabajo pagadas a US$8 diarios.


Fuente: http://www.diariolibre.com/destacada/2015/05/22/i1143751_ecosistema-que-hombre-destruye.html

Tema(s):    Recursos forestales